La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas,
fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan el sexo de cada
individuo. También, desde el punto de vista histórico cultural, es el conjunto
de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asociadas a la búsqueda
del placer sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada
una de las fases determinantes de su desarrollo en la vida.
Durante siglos se consideró que la sexualidad en los
animales y en los hombres era básicamente de tipo instintivo. En esta creencia
se basaron las teorías para fijar las formas no naturales de la sexualidad
Sexualidad humana
La sexualidad humana de acuerdo con la Organización Mundial
de la Salud se define como: Un aspecto central del ser humano, presente a lo
largo de su vida. Abarca al sexo,( En biología, el sexo es un proceso de
combinación y mezcla de rasgos genéticos a menudo dando por resultado la
especialización de organismos en variedades femenina y masculina) las
identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la
reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de
pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas,
prácticas, papeles y relaciones interpersonales.
Las cuatro características son: el erotismo, la vinculación
afectiva, la reproductividad y el sexo genético (genotipo) y físico (fenotipo).
El erotismo es la capacidad de sentir placer a través de la respuesta sexual,
es decir a través del deseo sexual, la excitación sexual y el orgasmo.
La vinculación afectiva es la capacidad de desarrollar y
establecer relaciones interpersonales significativas.
Uno de los productos de la interacción de estos holones es
la orientación sexual. En efecto, cuando interactúan el erotismo (la capacidad
de sentir deseo, excitación, orgasmo y placer), la vinculación afectiva (la
capacidad de sentir, amar o enamorarse) y el género (lo que nos hace hombres o
mujeres, masculinos o femeninos) obtenemos alguna de las orientaciones sexuales
a saber: la bisexualidad, la heterosexualidad y la homosexualidad.
La definición de trabajo propuesta por la OMS(2006) orienta
también la necesidad de atender y educar la sexualidad humana. Para esto es de
suma importancia, reconocer los derechos sexuales (WAS, OPS,2000):
El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales
del cuerpo.
El derecho a la privacidad sexual.
El derecho a la equidad sexual.
El derecho al placer sexual.
El derecho a la expresión sexual emocional.
El derecho a la libre asociación sexual.
El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y
responsables.
Al igual que muchos animales, los seres humanos utilizan la
excitación sexual con fines reproductivos y para el mantenimiento de vínculos
sociales, pero le agregan el goce y el placer propio y el del otro. El sexo
también desarrolla facetas profundas de la afectividad y la conciencia de la
personalidad. En relación a esto, muchas culturas dan un sentido religioso o
espiritual al acto sexual (Véase Taoísmo, Tantra), así como ven en ello un
método para mejorar (o perder) la salud.
La sexualidad está conformada por los elementos biológicos,
es decir, el sexo; los psicológicos, como es el sentirse y pensarse como hombre
o mujer; y los sociales, que hacen referencia al comportamiento que establece
la sociedad para cada sexo. Entonces se puede entender por sexualidad a la
forma en la que cada ser humano se manifiesta como hombre o como mujer, de
acuerdo a las normas y valores propios de su cultura y de su época.